Hillary Clinton, en la cuerda floja del género
14 abril 2015
01:30 AM ET

Hillary Clinton, en la cuerda floja del género

Por Nia-Malika Henderson

(CNN) — Hillary Clinton no volverá a cometer ese error: ignorar a su género.

El video discreto que publicó el domingo 12 de abril, en el que anuncia su candidatura a la presidencia de Estados Unidos, está lleno de mujeres (jóvenes, mayores, negras, blancas, asiáticas y latinas) trabajando en su jardín, cuidando a sus hijos y preparándose para la vida en el mundo laboral.

Clinton, quien se puso en el centro del anuncio de su campaña en 2007, apenas figura en el video; lo hace al final, como si fuera una mujer cualquiera cuya historia y lucha pudieran incluirse con las de todas las demás.

"También me estoy preparando para hacer algo. Me estoy postulando a la presidencia", dice Clinton en el video. "Los estadounidenses comunes necesitan un héroe y yo quiero ser ese héroe… para que puedan hacer más que sobrevivir: para que puedan salir adelante".

Clinton dice a menudo que no hay mejor momento en la historia para ser mujer que el presente. Ahora le apuesta a que no hay mejor momento para hacer historia como la primera presidenta de Estados Unidos.

El desafío de romper el "techo de cristal más alto y duro" que Clinton describió en 2008 se transformó en una visión de campaña precisa con la que se identifican todos los votantes y genera emoción y anticipación por la posibilidad de hacer historia.

'Avanzar a contracorriente'

El clima positivo para las mujeres en la política podría ayudar a Clinton.

Hay cantidades históricas de mujeres en el Congreso y la idea de "avanzar a contracorriente" es popular entre las profesionistas. De igual forma, la etiqueta feminista no parece tan cargada como antes; personajes como Beyoncé y el actor Joseph Gordon-Levitt se consideran feministas.

"En cuanto a la cultura política y la cultura en general, este es un buen momento para que las mujeres se postulen al cargo más alto. Hay una disposición a promover mensajes promujeres", dijo Jennifer Lawless, directora del Instituto Mujeres y Política de la Universidad Americana. "El pueblo está listo para una presidenta. La pregunta es esta: ¿Están listos para que Hillary sea esa mujer?"

Según una encuesta reciente del Centro Pew, casi tres cuartas partes de los estadounidenses esperan que haya una presidenta en algún momento de su vida. Sin embargo, esa expectativa se divide por partido, no por género. Solo el 20% de las republicanas esperan que haya una presidenta en comparación con casi el 70% de las demócratas.

Antes de su anuncio, en los eventos centrados en las mujeres, Clinton a veces subía al escenario al ritmo de la canción 'I'm Every Woman' ('Soy todas las mujeres') y recordaba como hacía malabares con el trabajo y la maternidad cuando era una joven abogada. Reconoció que hay un doble estándar para las mujeres y les aconsejó a las mujeres que fueran duras.

También ha dicho frecuentemente que su nieta, Charlotte, es la razón por la que quiere seguir en la vida pública, tema que sin duda tocará durante la campaña, luego del arranque con una gira por el estado de Iowa esta semana en eventos pequeños. Cuando era secretaria de Estado, asumió la misión de impulsar la ampliación de los derechos de las mujeres y las niñas, como lo detalló en su libro Hard Choices.

El nuevo sitio web de su campaña está tapizado de imágenes de mujeres; Clinton, quien lleva un saco azul, sostiene una taza de café y escucha atentamente a otra mujer mientras un hombre mira.

El énfasis en las mujeres (y en el progreso de las mujeres) como posible tema base de la campaña representa un giro respecto a su estrategia de 2008, en el que subrayó la experiencia y la aptitud a lo largo de la historia. Pero el problema con ese enfoque es que era imposible evitar lo evidente y no propició una buena dinámica política.

La carta del género

"Ella es la carta del género. No necesita jugarla porque la encarna. Ella es la candidata. Ella ha tenido experiencias similares a las de las mujeres. Ha sido madre y abuela", dijo la encuestadora demócrata, Celinda Lake. "Ella simplemente lo aportará naturalmente. Si exagerara, cosa que no hará, podría ser contraproducente".

Ciertamente los republicanos esperan que la estrategia del género resulte contraproducente y que los votantes se cansen de la clase de política de identidad que definió la presidencia de Obama. Wayne LaPierre, presidente de la Asociación Nacional del Rifle, lo explicó así en la reciente asamblea anual del grupo: "Ocho años de un presidente demográficamente simbólico son suficientes".

En entrevista en el programa State of the Union de CNN del domingo pasado, la asambleísta por Tennesse, Marsha Blackburn, reconoció que a muchas mujeres les gustaría que hubiera una presidenta en su vida, pero dijo que no creía que esa fuera Clinton. "Aquí hay un par de cosas. Verdad, honestidad… esas se interponen en su camino", dijo Blackburn. "Al hablar de las encuestas que circulan, vemos que eso se interpone en el camino de Hillary y que no es auténtica".

En 2014, los candidatos demócratas como el exsenador de Colorado, Mark Udall, demostraron que el estilo de campaña de "la guerra contra las mujeres" que funcionó tan bien en 2012 había llegado al límite. Udall perdió esa carrera y se le quedó el sobrenombre de Mark Útero por su incesante énfasis en los asuntos femeniles.

Además, los demócratas descubrieron que en estados como Texas, Kentucky y Georgia, las mujeres blancas casadas y las mujeres trabajadoras blancas tendían a preferir a los republicanos.

Katie Packer Gage, quien ha hablado con las mujeres en grupos de análisis sobre la candidatura de Clinton, dijo que para muchas mujeres, "la idea de Hillary es más popular que la realidad".

'Una política típica'

"Empieza con algunos beneficios relativos al género porque es un tanto diferente, pero luego empieza a parecer una política típica y regresa a la tierra", dijo Packer Gage, directora de Burning Glass Consulting, empresa que capacita a los republicanos para atraer a las electoras. "Ves que empieza a darle forma a su campaña como una campaña para las mujeres, pero esa es una campaña limitada, no una campaña ganadora. No vas a ganarte al 100% de las mujeres".

Entre los republicanos, la ex directora ejecutiva de Hewlett Packard, Carly Fiorina, podría representar un desafío para Clinton y tratar de neutralizar algunas de las fortalezas de la ex primera dama por ser la única mujer en un campo dominado por los hombres.

Fiorina publicó un video en Facebook el domingo, en el que dijo que Clinton era una "mujer muy inteligente" pero que no tiene antecedentes de logros ni de confiabilidad.

"No es la mujer ideal para la Casa Blanca", dijo Fiorina.

Entre los demócratas, el exsenador de Virginia, Jim Webb, podría entrar a la carrera y ser el héroe de los hombres blancos trabajadores, sector demográfico que según él ha quedado relegado del cada vez más diverso grupo demócrata. El senador republicano por Kentucky, Rand Paul, quien inició su campaña presidencial la semana pasada, señaló que la Fundación Clinton aceptó dinero de países que oprimen a las mujeres e insinuó que el encuadre promujeres no convencerá fácilmente.

Sin embargo, Clinton tendrá algunos defensores de alto perfil.

Momentos antes de su anuncio, algunos demócratas prominentes manifestaron su respaldo, entre ellos Barbara Mikulski, la primera demócrata electa al Senado por mérito propio.

"Yuuuupi, Hillary está en marcha", escribió en una declaración. "Estoy lista para Hillary. Estados Unidos está listo para Hillary. Ella romperá ese techo de cristal de una vez por todas".

En un evento reciente de EMILY's List, antes de anunciar su candidatura, Clinton les preguntó a sus simpatizantes: "¿No les gustaría que algún día hubiera una presidenta?".

Para ese público en particular, la respuesta fue un estruendoso sí.

Pero no es probable que sea la misma pregunta que haga en sus discursos de campaña. Después de todo, la respuesta en todo el país es mucho más complicada.