9 abril 2015
11:48 AM ET

Supervisor del Servicio Secreto acusado de hacer insinuaciones sexuales no deseadas

Por Jim Acosta y Betsy Klein

(CNN) – Justo cuando la agencia comenzaba a recuperarse de una serie de tropiezos de alto perfil, el Servicio Secreto, una vez más, enfrenta otro escándalo.

Una empleada acusó a Xavier Morales, un supervisor de la agencia, de agredirla después de hacerle propuestas sexuales, según The Washington Post.

"La mujer le dijo a la policía y a los investigadores de la agencia que durante una fiesta en Capitol City Brewing Company, su jefe, Morales, le dijo que estaba enamorado de ella y que quería que tuvieran relaciones sexuales", y más adelante trató de besarla en la oficina, según un informe de The Washington Post.

Durante el incidente, "la tomó por los brazos cuando ella se resistió" y los dos forcejearon hasta que Morales se rindió, dijeron fuentes al periódico.

El Post informa que el propósito de la fiesta del 31 de marzo era celebrar el nuevo nombramiento de Morales como jefe de la oficina de campo de Louisville.

Un portavoz del Servicio Secreto confirma que a Morales se le impuso una licencia administrativa y su autorización de ingreso fue suspendida.

Se informó por primera vez sobre el incidente el 2 de abril, y el director del Servicio Secreto, Joe Clancy, tuvo conocimiento del mismo esa tarde.

Clancy calificó a las acusaciones de ser "muy inquietantes".

"Cualquier amenaza o violencia que ponga en peligro a nuestros empleados en el lugar de trabajo es inaceptable y no será tolerada", dijo en un comunicado.

Este es solo el más reciente capítulo para una organización que se ha visto envuelta en escándalos en el transcurso de los últimos meses.

El mes pasado, durante una investigación respecto a una posible bomba, funcionarios de alto rango fueron suspendidos a raíz de un incidente en un puesto de mando de la Casa Blanca.

Clancy no tuvo conocimiento del episodio sino hasta cinco días después.

La agencia también ha sido objeto de escrutinio por otro caso a finales de enero, cuando un drone aterrizó en el jardín de la Casa Blanca.

La directora del Servicio Secreto, Julia Pierson, renunció en septiembre luego de que un intruso que saltó la reja lograra ingresar a la Sala Este de la Casa Blanca.

Anteriormente en septiembre, a un contratista de seguridad armado se le permitió tomar un ascensor con el presidente Barack Obama durante una visita a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, en Atlanta.

Un informe independiente publicado en diciembre encontró que el Servicio Secreto funciona "más allá de sus límites", y que necesita más capacitación, más personal, y un director de fuera de sus filas. Clancy, quien asumió formalmente el cargo en febrero, es un veterano de 27 años con la agencia.

"Va a tomar tiempo cambiar parte de esta cultura", dijo Clancy en una audiencia en el Comité de Asignaciones de la Cámara el mes pasado. "No hay excusa para que esta información no suba por la cadena de mando. Eso tomará tiempo, porque voy a tener que fomentar la confianza entre nuestra fuerza laboral".

El incidente será investigado además por la Oficina del Inspector General.