'Mujer bonita', 25 años después: Lo bueno, lo malo y lo que nos dejó
23 marzo 2015
10:35 PM ET

'Mujer bonita', 25 años después: Lo bueno, lo malo y lo que nos dejó

Por Brandon Griggs y Emanuella Grinberg, CNN

(CNN) — Para una generación de cinéfilos en la década de 1990, Mujer bonita fue un parte aguas cultural.

La comedia tiene todos los elementos clave de la fantasía romántica: una valerosa heroína dejada a su suerte, un rico e interesante príncipe y una historia de amor estilo Cenicienta con un final feliz.

Pero, mucho más que eso, la cinta contenía el nombre de una actriz poco conocida llamada Julia Roberts, cuya sonrisa y encanto iluminó la pantalla. La película, que celebra su 25 aniversario el lunes, obtuvo 463 millones de dólares (6,923 millones 470,500 pesos, aproximadamente) alrededor del mundo y nos dio a una de las mayores estrellas femeninas en Hollywood.

Pero, ¿cómo está hoy en día? No todo mundo es fanático. Algunos críticos se quejan de que el filme de Gary Marshall, cuyo personaje principal es una prostituta rescatada de las calles por el millonario elegante interpretado por Richard Gere, degrada a las mujeres y glorifica el materialismo.

Estos son algunos de los argumentos a favor y en contra de la película. Primero, los contras:

Limpia la realidad de la prostitución

La película hace más glamorosas las motivaciones que llevan a una mujer al trabajo sexual, dijo Katie Hail-Jares, miembro del consejo del Proyecto de Alcance a Trabajadores Sexuales (SWOP USA, por sus siglas en inglés).

Muchas de las trabajadoras sexuales con las que Hail-Jares se encuentra no lo hacen por broma o porque carecen de la habilidad para tener éxito, explicó. Lo hacen por necesidad económica luego de encontrar bloqueadas sus posibilidades en empleos tradicionales por la falta de educación, registros criminales o discriminación sexual, dijo.

Por una parte, el personaje de Roberts, Vivian, es una protagonista que se sacude el estereotipo de drogadicta con poca ambición, indicó. Por el otro lado, la película implica que gracias a su belleza y vida libre de drogas, Roberts es una sexoservidora excepcional —contrario que su compañera Kit, por ejemplo— y merece una vida mejor.

“Lo que hace esto problemático es cómo se refleja el trabajo sexual a la larga, como si ella fuera la única que merece la pena salvar”, consideró Hail-Jares, doctoranda en criminología en la Universidad Americana.

“Da la impresión de que no es parte de la norma y eso permite que se invierta en ella mientras que no se preocupa por el bienestar de otras mujeres que caen en el estereotipo (de la prostitución)”.

La salida de Vivian del trabajo sexual gracias a Gere también es problemática, explicó.

“En la película ella es capaz de llenar el vacío económico con el dinero de Edward, pero en la realidad eso no ocurre”, comentó.

Degrada a la mujer

Como Mi bella dama, la película es otra reinterpretación de Pygmalion, la obra de George Bernard Shaw sobre una joven pobre que se redime con un sofisticado mentor.

Daryl Hannan fue una de las actrices conocidas que rechazó el papel, diciendo que era “degradante para todas las mujeres”.

El personaje de Vivian es inteligente y valora más el amor que el dinero. Pero no tiene metas en la vida, además de ser la mujer de un hombre de negocios.

Mujer Bonita puede ser una fantasía, pero es una fantasía profundamente sexista y consumista”, escribió Rachael Johnson el año pasado para el sitio de películas feministas Bitch Flicks.

“Admira la belleza de Julia y Richard, canta con Orbison y Roxette, pero no olvides que es una de las películas más misóginas, patriarcales, clasistas y consumistas de Hollywood.”

Celebra la avaricia

Richard Gere, actor protagónico de la cinta, ha dicho en el pasado que la película glorifica a Wall Street y a sus empleados —con un carácter similar al de Edward—, que abusan de las compañías.

“Hizo que los jóvenes los vieran maravillosos, lo que está mal. Afortunadamente, hoy somos más escépticos con ellos”, dijo el actor en la revista australiana Woman’s Day en 2012.

La película también representa la evolución de Vivian desde su vida en las calles hasta ser parte de la élite de Beverly Hills por medio de una ida al centro comercial donde Gere promete gastar “una obscena cantidad de dinero” en ella.

“Ideológicamente, Mujer bonita es una canción de amor al consumismo y al capitalismo", dijo Rachael Johnson de Bitch Flicks.

“Muestra un mundo donde todos son miembros de la casta corporativa o un subordinado… Está obsesionado con cosas (hoteles, jets privados, ropa cara) y alienta a la audiencia a compartirlo”.

Ahora, los pros:

De hecho, empodera a la mujer

A pesar de su profesión, Vivian no es dependiente. Una de las primeras escenas del filme muestra cómo se niega a la sugerencia de Kit sobre trabajar con un padrote diciendo “nosotras decimos con quién, cuándo y cuánto”.

Posteriormente, negocia los términos de su relación con Edward y habla cuando se siente maltratada. Lo humaniza e incluso conduce cuando él no puede.

“Ella dice cómo quiere que sus deseos sean tratados; cuando le ofrecen un estado de señorita, ella define el estatus de igualdad”, escribió Brigit McCone en una pieza más reciente de Bitch Flicks titulada ‘Por qué Mujer bonita debería ser considera un clásico feminista’.

“Nunca olvidemos que cuando el príncipe la rescata, ella lo rescata de regreso”.

Las escenas de shopping son la fantasía de la venganza

Pregúntenle a los admiradores de Mujer bonita cuál es su escena favorita y no van a mencionar los momentos cursis de Vivian con Edward.

Todos mundo habla sobre la parte donde se va de shopping.

A pesar de ser molestada por los vendedores al principio, Vivian compra después una serie de atuendos caros con el dinero de Edward y luego regresa—bien vestida y con las manos llenas de bolsas—a la boutique que la ninguneó.

“¿Tú trabajas por comisión, verdad?” le pregunta a la vendedora.

“Uh, sí”.

“Gran error. Grande. Enorme”, dice, mientras se gira para irse. “Ahora tengo que ir de compras”.

Por eso, en la comedia de 1997 Romy y Michele, Michele (Lisa Kudrow) llora mientras ve esa película y dice: “Me pone muy feliz cuando finalmente la dejan comprar”.

Es una película y como entretenimiento, sirve

Claro, la historia es ridícula en mucho niveles. Y también es demasiado clásica: Tiene tanto sexo y prostitución como puede haber en una película de Disney.

Pero Gere y Roberts, a pesar de su diferencia de 18 años, tienen química genuina. El punto medio entre la exuberancia de Vivian y el estoicismo de Edward es efectivo. Y el carisma de Roberts lo hace todavía mejor.

El guión tiene algunos baches, como cuando Edward dice: “¿Qué te hace creer que soy abogado?”, y ella contesta: “Tienes algo agudo e inútil en ti”.

En el papel, Mujer bonita fue concebido como un drama. No debería funcionar, pero lo hace—si no lo piensas demasiado.

“Con el paso de los años se ha mantenido como algo remarcable, si puedes apagar esa proporción pensante de tu cerebro”, escribió Stephanie Merry esta semana en el diario estadounidense Washington Post.

“(¿Ella es un ícono feminista? ¿Es la única que merece amor entre las asistentes al Rodeo Drive? ¿Es como Mi bella dama con sexo? Sólo ríndete y déjate llevar al absurdo.)”


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